Mujeres portadoras de agua: más que un mito

En la literatura antigua, las jóvenes son las portadoras de agua: se las suele encontrar junto al pozo comunal, sacando agua para su familia, los visitantes y los rebaños.
El Antiguo Testamento cuenta cómo Rebeca, Raquel y Séfora fueron halladas junto a los pozos y se convirtieron en esposas de Isaac, Jacob y Moisés.
También estaba el pozo de Miriam, que ella llevó consigo durante los 40 años de peregrinación por el desierto tras el éxodo de los israelitas de Egipto. En la mitología griega, las náyades son espíritus femeninos, ninfas de las aguas dulces. Los textos antiguos describen una y otra vez a mujeres que transportan agua en cántaros de barro u odres de cuero sobre la cabeza, la cadera o el hombro… Una imagen que sigue vigente hoy allí donde no hay infraestructura hídrica.
Las imágenes son más románticas que la realidad
Hay algo romántico en el cuadro de una mujer con un cántaro, como en la creencia en una diosa de las aguas dulces. Pero la realidad es dura. Un estudio de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala:
· 2100 millones de personas en el mundo deben conseguir agua para sus familias cada día;
· 263 millones de personas tienen acceso a fuentes «seguras», pero dedican más de 30 minutos al trayecto o a hacer fila para conseguir agua;
· 159 millones de personas toman el agua de fuentes no seguras (ríos, arroyos y estanques), y por lo general tardan más de 30 minutos en hacerlo;
· el acarreo de agua recae de forma desproporcionada sobre las mujeres y las niñas.
Según una estimación de UNICEF de 2017 sobre 25 países del África subsahariana, las mujeres y las niñas dedican 16 millones de horas al día a recoger agua. Otro estudio, en Kenia, mostró que las mujeres dedican un promedio de 4,5 horas a la semana a llevar agua a su familia, y que la mayoría teme por su seguridad al hacerlo (77%), por no hablar de la angustia por los hijos que quedan sin supervisión (24%).
¡Y el agua pesa! Según la OMS, la necesidad diaria de agua para beber, cocinar y lavarse es de 20 a 50 litros, es decir, de 20 a 50 kilogramos, ¡por persona! Ninguna estadística dice cuántas de las mujeres y niñas (menores de 18 años) que van a buscar agua están embarazadas, enfermas o lesionadas, ni cuántas sufren violencia o robos por el camino…
Es imposible medir el tiempo que las mujeres dedican a cuidar de hijos y familiares enfermos a causa del agua de mala calidad. Las consecuencias directas del acarreo diario de agua en la vida de las mujeres son incalculables. No les queda tiempo para lo que podría sacarlas de la pobreza y mejorar su vida: estudiar, trabajar, cuidar de sus hijos y de su propia salud… o simplemente dar descanso a la espalda, el cuello y los hombros doloridos.
Al anunciar su caminata (o carrera) 6K Walk for Water del 16 de mayo de 2020, World Vision traduce a cifras comprensibles el tiempo que las mujeres del mundo dedican a recoger agua:
«Cada día, las mujeres y las niñas pasan 200 millones de horas caminando para recoger agua para sus familias. Son 8,3 millones de días. Más de 22.800 años.
La “K” significa kilómetros. Seis kilómetros es la distancia promedio de ida y vuelta que las mujeres y los niños de los países en desarrollo recorren para conseguir agua, a menudo contaminada con enfermedades potencialmente mortales».
Una carga sobre hombros infantiles
Según un estudio sobre los países subsaharianos, allí donde el trayecto dura más de 30 minutos, del acarreo de agua se encargan unos 3,36 millones de niños y 13,54 millones de mujeres adultas.
La tragedia aquí es doble: los niños faltan a la escuela o llegan tarde por tener que conseguir agua potable para su familia y su comunidad, y soportan una dura carga física sobre cuerpos pequeños que todavía están creciendo.
Un estudio en Malaui, en el sur de África, analizó el efecto del acarreo de agua en niños de 9 a 18 años: más de un tercio sufre dolores o problemas de salud a causa de esta carga.
Hay soluciones, y son mejores
Hoy existen más tecnologías que nunca capaces de llevar agua a quienes la necesitan. Una de ellas es la generación de agua atmosférica o, simplemente, «agua del aire». Hay numerosas tecnologías y métodos para extraer agua de la humedad natural del aire, y su éxito depende de las condiciones del entorno, de la propia tecnología y de la energía que requiere el proceso.
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CONSEJO. Visite el sitio de The Water Bearers, una organización sin fines de lucro que lleva soluciones de agua limpia a mujeres de regiones con escasez de agua en todo el mundo. Preste especial atención a la sección Water Projects.